jueves, 22 de enero de 2015

PERÚ: ¿POR QUÉ LA REPRESIÓN CONTRA LOS JÓVENES?.

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La Caricatura de de Carlín lo explica cómo es gran futuro de millones de jóvenes, en tiempos de la globalización neoliberal.- Aunque el Actor Político Principal lo siga negando, en especial en concentraciones populares e inauguraciones en provincias, intenta justificar su traición, sin embargo, la entrevista al directivo de la CONFIEP, (Peru.21-11-01-2015) es terminal y fulminante, queda comprobado en definitivo, como el programa político "La Gran Transformación", por el cual votamos más de 5 millones de peruanos, fue convertido no por arte de birlibirloque - sino por decisión propia y su círculo - en "La Gran Continuidad" el neoliberalismo en su expresión más salvaje, bárbara e inhumana. Los mismos dueños del poder, siguen presionando, no contentos con todo lo que ganaron con los años de crecimiento macro-económico y hoy cuando tiembla su modelo tradicional primario exportador -arremeten con todo y ponen de rodillas al actor político principal - ven que la forma de continuar su modelo es ahora profundizando la flexibilización laboral –política de extinto Consenso de Washington – en el mundo de los jóvenes.

“Descubren” en su desesperada codicia lasa nuevas oligarquías tradicional exportadoras y las propias élites financiero-especuladoras, un nuevo mercado de explotación del hombre por el hombre - quien dijo que la globalización lo desapareció al explotación del h x h, al contrario lo activo y profundizó, sino miren que pasa, con las diversas formas de “semi-esclavitud asalariada”, China, India, Hong-Kong, Tailandia, Taiwán, Singapur, pero la mayoría utilizó la coyuntura del proceso de “Deslocalización Empresarial” para implementar desde el Estado políticas de diversificación productiva y hoy por ejemplo, China  (Hong-Kong) o Singapur son verdaderas potencias industriales - o en norte de México con las Maquilas en Centro América y el Caribe, ellos se quedaron como en todo América latina (el modelo tradicional primario exportador) - Ahora en nuestro país, tenemos en curso, "La Gran Explotación", el neoliberalismo extremo, salvaje e inhumano, que busca con la imposición de la "Ley Pulpín" someter a miles de jóvenes peruanos a la condición de nuevos esclavos asalariados, violando, negando o exterminando sus derechos sociales –laborales-.



Millones de jóvenes en el mundo ahora, son parte interesante,  -no la salida de la crisis sistémica del capitalismo - sino para profundizar la propia crisis, que en realidad significa mayores ganancias a las élites político-financiero-empresariales en el mundo de la globalización, por ejemplo, tomando sólo un proceso, convirtiendo con miles de mañas la deuda privada en deuda pública, miles de millones de dólares o euros, ahora debe de pagar el Estado con dinero de todos los ciudadanos, a quienes en millones condena al desempleo, millones en condiciones de miseria, hambre y extrema pobreza, a los mismos que hoy nos ubican en la parte final de la pirámide social en condiciones de extrema desigualdad económico-social, pero con nuestro dinero el Estado paga las deudas,  en beneficio de banqueros, Bolsas, Cajas. Aseguradoras, Wall-Street y corporaciones transnacionales en general que sólo representan el 1% de los 7 mil millones de seres humanos. Ese es el destino final de “La Gran Transformación”, cómo nos traicionaron a más de 5 millones de peruanos y ahora quieren hacer lo mismo con los jóvenes del Nuevo Milenio.

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¿POR QUÉ LA REPRESIÓN CONTRA LOS JÓVENES?.
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Otra Mirada

Miércoles 21 de enero del 2015.

La cuarta manifestación contra la “Ley pulpín”, que dejó como saldo una decena de heridos y unos 50 detenidos, puso al descubierto un uso desproporcionado de la fuerza por parte del gobierno. Nos referimos al uso desmedido de bombas lacrimógenas, pero también al traslado de 15 jóvenes a las instalaciones de Seguridad del Estado, un lugar al que solo deberían ser llevados personas que ponen en peligro la paz social. El gobierno vuelve a cometer el error de criminalizar la protesta social mientras insiste en defender una ley políticamente muerta.

Otra vez el cuco senderista

Antes de la marcha, el Ministro del Interior, Daniel Urresti, afirmó que la Policía Nacional asistiría a la movilización con el fin de custodiar su normal funcionamiento, sin armas, pues no se pretendía reprimir una protesta considerada legítima. ¿Qué pasó, entonces? ¿Por qué esta cantidad de detenidos? Para justificar el uso de la fuerza, Urresti no tardó en vincular los disturbios a “organizaciones violentistas”, colocando en el mismo saco a centrales sindicales con MOVADEF. Por supuesto, nada es casual y menos en este caso.

Urresti, al igual que el gobierno de Alan García y al mismo estilo del fujimorismo, busca descalificar la movilización juvenil levantando el cuco senderista que “representa” MOVADEF. El uso de este chivo expiatorio ha sido una constante por parte de Urresti, quien prefiere usar esta táctica en lugar de realizar un trabajo de inteligencia serio que permita realizar denuncias con fundamento si así se diera el caso. Vincular la lucha social de los jóvenes con organizaciones como MOVADEF es un hecho condenable que no debería pasar desapercibido.

El escarmiento

Luego de los condenables actos de violencia en el centro de Lima, se detuvieron a unas 50 personas. De ellas, 15 jóvenes fueron trasladados a Seguridad del Estado porque “supuestamente” estaban atentando contra la paz social, por lo que representaban un peligro para la tranquilidad, la seguridad y la administración pública.

Una vez en las oficinas de Seguridad del Estado, a donde llegaron los abogados de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos en calidad de defensores de los jóvenes detenidos, se dispuso la exposición de videos y fotos para comprobar la participación de los detenidos en actos vandálicos. A decir de la abogada Yorka Gamarra, se logró identificar a solo un joven, quien apareció dando declaraciones sobre la “Ley pulpín” a un medio de prensa. ¿Por esa razón lo apresaron?

Después de 12 horas en la detención policial, donde los 15 jóvenes pernoctaron enmarrocados, adoloridos y sin mayor atención médica, se los trasladó a la 46º Fiscalía de turno donde se les abrió un proceso de investigación que seguirá el curso correspondiente. Los jóvenes fueron dejados en libertad en medio de una situación que más parece un escarmiento por atreverse a criticar la “Ley pulpín”.

¿Así trata a los jóvenes el mal llamado gobierno de la “inclusión social”? Una pena que se insista en criminalizar la protesta y no en debatir como lo hace un gobierno democrático. Mientras tanto, los jóvenes ya preparan una quinta movilización. Este miércoles 28, el Congreso podría derogar la “Ley pulpín” dejando mas solitario que nunca al gobierno de Ollanta Humala.


Ley pulpín: todos por la derogatoria.
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Otra Mirada.

Jueves 15 de enero del 2015.

Hoy es la cuarta marcha contra la “Ley pulpín” convocada por la “Coordinadora 18D por Trabajo Digno”. La consigna es una sola: todos por la derogatoria de una norma que afecta los derechos de los trabajadores más jóvenes del país. Mientras el gobierno insiste en defender el nuevo régimen laboral, la amenaza de una posible censura contra la presidenta del Congreso, Ana María Solórzano, la llevó a convocar a una Comisión Permanente para este miércoles 28 de enero con el fin de debatir la cuestionada ley. ¿En qué situación política estamos? ¿Se viene por fin la derogatoria?

La marcha de hoy se da en un contexto de desgaste político del gobierno. Como señalamos ayer, la cuestionada ley de empleo juvenil y el tratamiento del caso Martín Belaunde Lossio, tendría consecuencias en la bancada oficialista con la renuncia de al menos 6 congresistas. Además, el intento de dividir el bloque juvenil a través de un grupo paralelo de jóvenes que supuestamente apoyan la “Ley pulpín”, no ha logrado hacer tambalear al movimiento juvenil que se muestra más unido que nunca. Por el contrario, la reciente publicación del reglamento de la ley descalifica cualquier intento de diálogo del gobierno y lo muestra, un vez más, contrario a los intereses de los jóvenes peruanos.

Esta semana el presidente Ollanta Humala insistió en defender una ley políticamente muerta, lo cual muestra su aislamiento y debilidad. En tanto, desde diversas zonas de Lima, las voces juveniles ya no hablan solo de derogar la “Ley pulpín” sino de abrir un espacio de debate a fin de lograr un régimen laboral único. Este aspecto es fundamental para poner sobre la mesa las reivindicaciones laborales más urgentes. La ley general del trabajo, largamente debatida en los últimos años, espera su turno para convertirse en ley. Esperemos que el movimiento juvenil camine hacia este objetivo máximo.

En la Asamblea General de la Coordinadora 18D por Trabajo Digno del martes, en la que participaron jóvenes representantes de organizaciones sindicales, partidos políticos, agrupaciones universitarias y colectivos no partidarios, se observó una nueva etapa en la movilización debido a la adhesión de otras organizaciones sociales a la lucha juvenil. Estuvieron presentes representantes de las federaciones de trabajadores mineros, organizaciones de mujeres, entre otros. Pero sobre todo se mostró la solidaridad de agrupaciones de trabajadores despedidos, como es el caso de los 3000 trabajadores de la Municipalidad Metropolitana de Lima, cuyo representante afirmó que la lucha por los derechos laborales es una sola. Asimismo, se saludó la decisión de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) de participar en la movilización de hoy. El acuerdo fue partir a las 6.oo pm desde la Plaza Dos de Mayo hacia el Congreso de la República.

¿Qué sigue ahora? En la Asamblea de jóvenes se mencionaron diversos caminos para conseguir la derogatoria si el Congreso les da la espalda. Entre ellos se mencionó buscar el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo, juntar firmas para presentar una iniciativa legislativa de derogatoria al Congreso y presentar una Acción de Inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional. Pero todo ello llevaría a un desgaste político mayor que el gobierno debería evitarse. Por ello, consideramos que es momento que el Congreso recupere la confianza de los jóvenes peruanos derogando esta ley y abriendo paso a un debate sobre una ley general del trabajo que raye la cancha para todos trabajadores. El movimiento juvenil está dando una gran lección política al país. Es tarea de todos los peruanos sumarnos a su lucha ciudadana.

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